100.000 personas en Bruselas muestran su ira: las calles se llenan de protestas contra el gobierno Arizona
A continuación compartimos una traducción no oficial de un reporte publicado por Avrupa Haber.
El 12 de marzo , las calles de Bruselas se convirtieron en escenario de una multitudinaria protesta, con cientos de miles de personas manifestándose contra las políticas de austeridad, el extremismo de derecha y los ataques sociales contra la clase obrera. En una manifestación nacional convocada por sindicatos y movimientos sociales, obreros, jóvenes, jubilados y obreros migrantes marcharon contra el programa antisocial del gobierno de Arizona [Nota del traductor: nombre que se le da al actual gobierno belga debido a los colores de la coalición, los mismos que los de la bandera del estado de Arizona]. Según los sindicatos, más de 100.000 personas participaron en la marcha.
La manifestación se considera una nueva fase de la creciente resistencia social contra las políticas de austeridad implementadas por el gobierno dirigido por el Primer Ministro Bart De Wever, que incluyen recortes al sistema de pensiones, reducción de las ayudas sociales, y el desmantelamiento de los servicios públicos.
Marchas del Bloque Antiimperialista y Antifascista

Además de los contingentes sindicales, también participaron en la marcha bloques militantes formados por organizaciones antifascistas y antiimperialistas. Dentro de este bloque, junto con numerosas organizaciones juveniles y solidarias, la Unión de Obreros Migrantes en Europa (AGEB) también se unió al bloque antiimperialista.
Al inicio de la marcha, se rompieron los cristales de una sucursal bancaria a lo largo del recorrido del bloque antiimperialista. Los activistas vieron este acto como una protesta simbólica contra el papel del capital financiero como arquitecto de las políticas de austeridad.
Ataque policial en el camino hacia el consulado estadounidense

La multitud prosiguió su marcha, dirigiéndose hacia la calle donde se ubican los consulados. Según testigos presenciales, cuando la marcha avanzaba hacia la Embajada de Estados Unidos en Bélgica , la policía atacó antes de que la multitud siquiera llegara al edificio del consulado.
La policía antidisturbios roció a los manifestantes con gases lacrimógenos y luego los atacó con escudos y porras. Testigos presenciales afirmaron que la intervención se llevó a cabo sin justificación alguna y con el único objetivo de detener el avance de la multitud.
Como resultado del ataque policial:
– Tres personas resultaron gravemente heridas y fueron trasladadas al hospital.
– Muchas personas sufrieron heridas leves.
– Al menos 50 personas han sido detenidas.
La policía también intentó bloquear la marcha cerrando completamente la carretera. Sin embargo, la multitud no retrocedió. Los manifestantes lograron atravesar las barricadas policiales y continuaron su marcha.
El aparato represivo del Estado está en las calles
Muchos activistas que participaron en la protesta consideraron la intervención policial como una clara señal de que las fuerzas del orden estatales estaban siendo desplegadas para reprimir la oposición social. Los activistas recalcaron que las políticas de austeridad solo podían mantenerse mediante el aumento de la violencia policial y los mecanismos represivos.
Medios de comunicación locales de tendencia radical y plataformas mediáticas activistas afirmaron que la intervención se llevó a cabo específicamente contra el bloque antifascista y antiimperialista.
Una resistencia que ha durado más de un año
La multitudinaria marcha del 12 de marzo fue una continuación de las huelgas y protestas que se han sucedido en Bélgica durante el último año. Numerosas huelgas generales y manifestaciones nacionales se organizaron en todo el país a lo largo de 2025 y los primeros meses de 2026.
Estas movilizaciones dificultaron la implementación del programa de austeridad del gobierno y provocaron la retirada de algunos ataques. Sin embargo, los sindicatos y los movimientos sociales recalcan que el programa gubernamental aún contiene graves ataques contra la clase obrera.
Lucha contra el racismo y el fascismo

Durante la protesta, se afirmó con frecuencia que las políticas del gobierno no solo constituían un ataque económico, sino también una tendencia que fortalecía el extremismo de derecha y el racismo en la sociedad. Los activistas argumentaron que las políticas de austeridad neoliberales aumentaban la inseguridad, allanando el camino para el auge de la ultraderecha.
Por lo tanto, los sindicatos, las organizaciones antifascistas y los colectivos de obreros migrantes hacen hincapié en la necesidad de establecer un frente de lucha más amplio.
La ira en las calles está creciendo
Los cientos de miles de personas que llenaron las calles de Bruselas el 12 de marzo convirtieron la protesta en algo más que una simple manifestación; fue una clara expresión de la creciente ira social contra el gobierno.
Obreros, jóvenes y obreros migrantes marcharon con lemas como “No a las políticas de austeridad” y “Lucha contra el racismo y el fascismo”, pidiendo que se amplíe la lucha.
Esta creciente ira en Bruselas ha demostrado una vez más que la tradición de los movimientos sociales y la lucha de la clase obrera siguen fuertes en Bélgica.