Declaración de la LAI: Apoyar la lucha de la nación kurda

A continuación compartimos una traducción no oficial del comunicado emitido por el Comité Coordinador de la Liga Antiimperialista (LAI).

¡Antiimperialistas del mundo, uníos!

Apoyar la lucha de la nación kurda

Contra el imperialismo, el Estado fascista turco y la reacción yihadista

¡La lucha de la nación kurda es legítima y justa!

Lo que se está desarrollando en Siria no es un simple cambio de régimen, ni una reconciliación interna ni la búsqueda de “estabilidad”. Lo que ha surgido es un proceso planificado e integral de liquidación, llevado a cabo por el imperialismo y las fuerzas reaccionarias regionales contra las naciones oprimidas, contra las comunidades nacionales que viven bajo la ocupación y la anexión, y en particular contra el derecho de la nación kurda a la autodeterminación. Este proceso no es una mera reconfiguración del futuro de Siria. Es un ataque de varias dimensiones contra las conquistas políticas, militares y sociales ganadas por la nación kurda durante más de una década de lucha.

Este ataque, dirigido por el centro imperialista estadounidense y los europeos, se ha implementado sobre el terreno a través del Estado fascista turco y la organización yihadista Hay’at Tahrir al-Sham (HTS). Esto no es casual. Es una decisión consciente, coordinada y contrarrevolucionaria. La preferencia del imperialismo es, una vez más, evidente. No se alinea con las naciones oprimidas, sino con los Estados gobernantes subordinados y las fuerzas políticas más reaccionarias.

El Estado fascista turco no se encuentra al margen de este proceso. Se sitúa en su centro. Desde el comienzo de la guerra, Turquía ha apoyado a las fuerzas yihadistas y ha lanzado ataques militares, presión diplomática y negociaciones regionales para eliminar cualquier avance que la nación kurda haya logrado en Rojava. En los acontecimientos más recientes, el papel activo de Turquía en el campo de batalla y en la mesa de negociaciones en las pérdidas territoriales sufridas por la nación kurda es inconfundible. Por esta razón, Turquía no es un “actor de seguridad”. Es un enemigo estructural que se opone a la existencia misma y los logros de la nación kurda.

Israel y otras potencias imperialistas occidentales comparten la misma postura. En consonancia con sus objetivos de controlar la región, reprimir las dinámicas de resistencia y asegurar sus propios intereses, el estatus de la nación kurda se ha considerado prescindible. Para el orden imperialista, lo que importa no es la libertad de las naciones, sino su control.

Lo ocurrido en el Kurdistán sirio demuestra una vez más que el imperialismo es enemigo de toda democracia. El derecho de las naciones a la autodeterminación se trata, en los planes imperialistas, como un instrumento temporal al servicio de sus intereses. Nunca se considera una garantía permanente. Todas las supuestas soluciones que involucran a las potencias imperialistas se liquidan rápidamente cuando se alteran los equilibrios.

Ante esta realidad, es imperativo adoptar una postura antiimperialista consecuente. Sin una ruptura ideológica y política con el sistema imperialista, ningún logro que no se base en la fuerza independiente de las naciones y pueblos oprimidos puede ser duradero. Toda posición consolidada mediante la confianza en el imperialismo es temporal y susceptible de liquidación.

La liberación de la nación kurda, y de todas las naciones y pueblos oprimidos de la región, no se forjará mediante acuerdos en los centros imperialistas. Se forjará mediante la lucha en sus propias tierras, con sus propias fuerzas organizadas y mediante la lucha común de los oprimidos. La lucha de la nación kurda es legítima y justa.

Llamamiento internacional antiimperialista a la solidaridad

En estas condiciones, la neutralidad no es posible. La resistencia de la nación kurda no es solo una lucha por su propia existencia. Es una lucha por la dignidad de todos los oprimidos contra el imperialismo, el fascismo y la reacción yihadista. Hoy, la solidaridad con la nación kurda no es una cuestión de simpatía. Es una responsabilidad política y moral.

Los logros en el punto de mira en Rojava son fruto de la lucha contra la dominación imperialista y la reacción a escala global. Los ataques dirigidos contra la nación kurda son una advertencia para las naciones y pueblos oprimidos desde Palestina hasta Líbano, desde Irak hasta Irán.

Hacemos un llamamiento al público internacional, a las fuerzas progresistas y antiimperialistas para que denuncien estos ataques y amplíen su solidaridad con el derecho de la nación kurda a la autodeterminación. Las políticas de liquidación, implementadas bajo las consignas de “estabilidad”, “seguridad” y “paz”, contribuyen a la continuidad del sistema imperialista.

Nuestro llamado es claro:

No permanezcamos en silencio ante los ataques al derecho de la nación kurda a la autodeterminación.

Oponerse a todas las narrativas que legitiman los planes de liquidación imperialistas.

Reconocer la libertad de las naciones y pueblos oprimidos, colonizados y anexionados como parte inseparable de la lucha antiimperialista.

¡Viva el derecho de la nación kurda a la autodeterminación!

¡La libertad de las naciones y pueblos oprimidos solo es posible mediante la eliminación del sistema imperialista!

La solidaridad no es solo una posición para hoy. Es una necesidad para el futuro.

COMITÉ COORDINADOR DE LA LIGA ANTIIMPERIALISTA

Enero de 2026

Previous post AIL Statement: Stand with the Struggle of the Kurdish Nation
Next post Austria – Photographic Report from Linz – Freedom for Mustafa Ayash!