Aumentan los conflictos entre terratenientes y pueblos indígenas en Maranhão, Brasil
A continuación compartimos una traducción no oficial de un artículo publicado por A Nova Democracia por el 13 de febrero.
El 10 de febrero, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública publicó en el Diario Oficial el acto oficial n.º 1.147, que autorizó formalmente el despliegue de tropas de la Fuerza Nacional de Seguridad Pública (FNSP) en la Tierra Indígena Governador, en el municipio de Amarante do Maranhão. El despliegue de tropas de la Fuerza Nacional en el estado de Maranhão se produce en un contexto de creciente agudización de los conflictos agrarios en el campo brasileño, especialmente en Maranhão, estado con mayor incidencia nacional de conflictos agrarios.
El despliegue de tropas, que ya operan en la región, surgió de una recomendación del Ministerio Público Federal en un intento de sofocar las disputas de tierras en el estado. El pretexto utilizado es que la Fuerza Nacional actuará en coordinación con la Fundación Nacional del Indio (Funai), una entidad con poco o ningún prestigio entre las comunidades indígenas. En 2022, el pueblo indígena Awá-Guajá denunció que el nuevo coordinador del Frente Etnoambiental, Elton Henrique Sá de Magalhães, ordenó a los empleados de la Funai incendiar un galpón donde los indígenas celebraban reuniones en Maranhão. El ataque fue supuestamente una represalia por el rechazo de su nombre para el cargo de coordinador por parte de los indígenas, quienes lo expulsaron con arcos y flechas durante una reunión el 13 de julio. En esa ocasión, después de escuchar a Magalhães, unos 50 indígenas lo rodearon y dejaron claro que no lo reconocían como coordinador.
En los últimos años, Brasil ha presenciado un aumento anual de las disputas por la tierra en las zonas rurales. Según la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), en 2024 se registraron 2185 conflictos en zonas rurales, la segunda cifra más alta de toda la serie histórica, superada solo por 2023. Tan solo Maranhão, el estado con el mayor número de conflictos en las zonas rurales brasileñas, registró 420 incidentes, incluyendo 363 disputas por la tierra, 45 disputas por el agua, 10 conflictos laborales y 2 ocupaciones de tierras. El año anterior, este total fue de 210 incidentes, lo que demuestra un aumento vertiginoso.
En cuanto a las cifras de conflictos agrarios, Maranhão ocupa el primer lugar, seguido de Pará en segundo lugar con 243 conflictos registrados, y Bahía en tercer lugar con 135 conflictos registrados. Sin embargo, a modo de comparación, cabe destacar que el estado de Maranhão corresponde aproximadamente al 26% del área de Pará y al 59% del área de Bahía. Otro punto fundamental a destacar es que el estado de Maranhão tiene el mayor número de comunidades quilombolas remanentes, que fueron las más afectadas por los casos de violencia registrados. Según la CPT, 421 de estas comunidades tienen procesos abiertos de titulación de tierras con el INCRA (Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria), aunque la mayoría se encuentran en la fase inicial.
Los casos de violencia en el estado de Maranhão no son solo cifras y procesos judiciales. AND los ha seguido de cerca durante años. Solo en 2025, denunciamos la participación activa del poder judicial de Maranhão en el proceso de entrega de parte de las tierras de la comunidad Gleba Campina a la familia Finger, acaparadora de tierras. También informamos sobre la histórica victoria de los campesinos en la disputa por las tierras de la hacienda Nazaré, marcada por conflictos extremadamente violentos, documentada en la película “Niños de Gurupi”, estrenada en 2024 por Daniel Moreno. También informamos sobre la denuncia de que Caixa Econômica Federal (CEF), el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y el Banco CNH están financiando la invasión de las Tierras Indígenas Bacurizinho y Porquinhos, pertenecientes al pueblo Tenetehara-Guajajara, por parte de la gran empresa terrateniente GenesisAgro S/A.