Brasil: Mangue Vermelho y Movimiento Ventania se suman a la combativa manifestación contra la policía militar fascista en Recife
A continuación compartimos una traducción no oficial de un artículo publicado por el Movimiento Estudiantil Popular Revolucionario el 13 de agosto.
El 2 de agosto, la policía militar fascista del estado de Pernambuco cometió un crimen más contra el pueblo. El marmolista Ailton Virgílio Vasconcelos, conocido en su comunidad como Guiça, fue asesinado cobardemente por un policía fuera de servicio. Este agente, ya conocido en la región por su actitud acosadora, pasó la noche bebiendo y se vio envuelto en un altercado tras acosar a una mujer e intentar disparar a su marido, quien, indignado por la situación, decidió intervenir. La bala alcanzó a Guiça y los transeúntes llamaron a la policía militar, que, al llegar, impidió el paso de la asistencia médica, lo que provocó la muerte del trabajador. Tras el asesinato, el agente de la Policía Militar de Pernambuco huyó cobardemente en su coche. El crimen tuvo lugar alrededor de las 16:00 horas en la plaza de la Várzea, barrio en el que se encuentra la Universidad Federal de Pernambuco y en el que el Movimiento Estudiantil, combativo e independiente, tiene una amplia presencia.
Al día siguiente del vil asesinato, la familia de Ailton y las masas en revuelta por lo ocurrido se levantaron en protesta y bloquearon la Avenida Afonso Olindense, una de las principales avenidas del barrio, perjudicando el tránsito de la región por algunas horas. El 7 de agosto, hacia las 17:00 horas, estudiantes y trabajadores se unieron en un nuevo acto, elevando la combatividad y bloqueando por completo la avenida Caxangá, la principal avenida de la Zona Oeste de Recife y principal acceso a Camaragibe. La manifestación causó un intenso tráfico en la región, lo que generando congestión desde la zona oeste hasta el centro de la ciudad. La protesta fue acompañada de principio a fin por la criminal policía militar, que, con fusiles en mano, intentó en todo momento desmovilizar la manifestación. Se sucedieron los intentos de, mediante el “diálogo”, conseguir que los manifestantes despejaran, al menos parcialmente, la vía; sin embargo, los trabajadores y estudiantes que componían la manifestación se mantuvieron firmes en su decisión, y solo despejaron la avenida cuando la familia de la víctima, que había convocado la manifestación, pidió que se despejara. Durante toda la manifestación, a pesar de la presencia policial constante, se fueron sumando cada vez más manifestantes, algunos que conocían a Guiça desde hacía mucho tiempo y otros que, al ver la justicia de la manifestación, decidieron unirse a ella. Los manifestantes corearon consignas en favor de la justicia: “¡Policía militar delincuente, hay que castigarlo!”; “¡Igor, asesino!”, que ponían de manifiesto la ira de las masas ante la injusticia cometida por esa repugnante policía militar del estado de Pernambuco.

Los manifestantes forman una cadena humana para bloquear la Avenida Caxangá de un extremo a otro.
Durante toda la manifestación ondeaban las banderas que representan a la juventud combativa de Recife, cumpliendo con firmeza la tarea de los jóvenes revolucionarios de servir al pueblo de todo corazón y vincularse profundamente a las luchas de las capas más populares de nuestra sociedad. El camarada Stalin afirmaba: “La juventud revolucionaria es la reserva y la tropa de choque de la revolución”. Es deber de toda la juventud comprometida con la destrucción de esta vieja sociedad de miseria y servidumbre seguir con todo su vigor esta aportación del camarada Stalin, ponerse hombro con hombro con las masas y no temer ni por un segundo la represalia de los reaccionarios.
Aquí planteo un criterio que considero como el único válido. ¿Cómo juzgar si un joven es revolucionario? ¿Cómo discernirlo? Sólo hay un criterio: ver si está dispuesto a integrarse, y se integra en la práctica, con las grandes masas obreras y campesinas. Es revolucionario si lo quiere hacer y lo hace. (Mao Tse-tung en LA ORIENTACIÓN DEL MOVIMIENTO JUVENIL – 4 de mayo de 1939)
¡JUSTICIA PARA GUIÇA!
¡LA REBELIÓN SE JUSTIFICA!