Bolivia: Rodrigo Paz está contra las cuerdas

Imagen de cabecera: manifestantes se enfrentan a fuerzas represivas en un bloqueo de carretera. Fuente: Claudia Morales, Reuters.

Tras cuatro semanas de protesta, Rodrigo Paz sigue siendo totalmente incapaz de controlar la desbordante protesta popular en Bolivia: este martes el país amaneció con 57 puntos de bloqueo instalados en carreteras estratégicos en cinco de los nueve departamentos. La capital La Paz, que se enfrenta al asedio ininterrumpido de los manifestantes, está especialmente afectada.

A Nova Democracia informa que el Estado intentó romper los bloqueos en Calamarca con alrededor de 3.000 policías y militares y 200 vehículos para intentar entrar en La Paz. Las fuerzas represivas fueron rechazadas, pero en el proceso asesinaron a un joven manifestante, muerto por herida de bala. El Estado también desata su represión en otras zonas del país, por ejemplo, en Puerto Acosta, provincia de Camacho, fue asesinada una dirigente indígena.

Rodrigo Paz ha fracasado en sus intentos de sofocar la protesta a pesar de la brutalidad desatada. Ayer de forma desesperada la Cámara de Diputados de Bolivia anuló las restricciones legales a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, preparando el terreno para lanzar al ejército contra el pueblo.

Rodrigo Paz ha intentando engañar al pueblo con una medida ridícula: bajarse el sueldo a la mitad, para intentar hacer ver que está del lado del pueblo y se solidariza con él, mientras asesina a manifestantes y da rienda suelta a los militares para reprimir la lucha. Su sueldo actual es de 3.500 dólares, ocho veces más que el ingreso promedio de un obrero boliviano. Este teatro ha sido respondido por los manifestantes con más fiereza en las protestas y con firmeza en los bloqueos.

Lo cierto es que todo esto está siendo inútil, ya que los bloqueos continúan y los enfrentamientos en La Paz y en otras ciudades siguen.

En muchos lugares del país se han presenciado escenas combativas en la que las fuerzas del Estado se han visto humilladas y rechazadas por el pueblo, como ha ocurrido en Caracollo, donde los campesinos indígenas y obreros de la zona se enfrentaron el sábado a un operativo del llamado “Corredor Humanitario Banderas Blancas”, que es un convoy policial-militar para tratar de romper el bloqueo.

Los habitantes de la zona mostraron creatividad y combatividad: quemaron algunos pastos para generar columnas de humo y enfrentarse así al so de agentes químicos por parte de las fuerzas represivas del Estado. A su vez llegaron a incendiar un camión militar blindado.

Previous post Bolivia: Rodrigo Paz is Against the Wall
Next post Nepal: Residents Protested the Evictions and Set Fire to a Government Vehicle