LCP niega que los campesinos ejecutados por la Policía Militar sean de la organización y denuncian “destrucción de pruebas”
Imagen de cabecera: A Nova Democracia (AND)
La Liga de Campesinos Pobres (LCP) ha emitido un comunicado en el que niega cualquier vínculo con dos campesinos ejecutados por la Policía Militar de Rondônia (PM-RO) frente al Área Tiago Campin dos Santos 2. La LCP acusa a la policía y a un grupo armado conocido como “banda de Jed” de estar detrás de los asesinatos.
Según la LCP, los dos campesinos ejecutados, Bruno Alessandro Eller y Gislei Goularte Gonçalves, no eran miembros de la organización y fueron víctimas de una “destrucción de pruebas” (referido a la eliminación de personas que pueden comprometer a un grupo o una organización). La LCP sostiene que los campesinos asesinados pertenecían al “bando do Jed” y actuaban como informantes de la policía en un esquema montado por el superintendente del Incra-RO, Flávio.
La LCP también acusa al coronel Braguin, ex comandante general de la PM-RO, y al superintendente del Incra-RO, Flávio, de estar involucrados en un esquema de asesinato de campesinos y de defensa del latifundio. La organización declara que el objetivo de este esquema es expulsar a las familias campesinas de sus tierras, quienes llevan trabajando y viviendo en el campamento desde 2020 ya han sufrido severos casos de represión.
La LCP también se refiere a un Tribunal Popular Contra los Crímenes del Latifundio en Rondônia, que se celebró en marzo pasado, en el que se denunciaron crímenes del latifundio y de la represión en el estado. La LCP sostiene que las denuncias presentadas en el tribunal han provocado una crisis en el esquema de asesinatos de campesinos y de defensa del latifundio. Tras la decisión del Tribunal Popular, la Fiscalía Federal y la Policía Federal iniciaron una investigación sobre las milicias y los asesinatos de líderes campesinos en Rondônia, con órdenes de registro y incautación en varios municipios del estado.
Finalmente, la LCP informó que Gesulino César Travagine de Castro, jefe de pistoleros y colaborador del coronel Braguim y del senador Marcos Rogério, fue detenido después de más de un año de estar prófugo. Gesulino fue condenado a 35 años de prisión por el asesinato de 6 personas en 2012 y por liderar una milicia privada especializada en pistoleros y el robo de tierras y lavado de dinero. La LCP destacó que la detención se realizó “bajo las narices de la policía del guaxebão”.
La declaración concluye reafirmando la defensa del Área Tiago Campin dos Santos y de la lucha campesina por la tierra, con los lemas: “¡Tierra para quienes viven y trabajan en ella!”, “¡Muerte al latifundio!”, “¡Viva el Área Tiago Campin dos Santos!”, “¡Viva la Revolución Agraria!” y “¡Viva la LCP!”.