Alemania – Volkswagen: Se planean más ataques contra los obreros
A continuación compartimos una traducción no oficial de un artículo publicado por Dem Volke Dienen.
Según diversos informes, la junta directiva de Volkswagen (VW) quiere recortar costes en torno a un 20 % en todo el grupo empresarial a corto plazo. Esto se debatió en la dirección de VW a mediados de enero, según informó, entre otros, “Manager Magazin”.
Aún no se han revelado medidas específicas, pero la empresa aspira a aumentar sus beneficios en 60.000 millones de euros para 2028. Las reducciones de costes previstas van mucho más allá de las estrictas medidas decididas en 2024 con el apoyo del sindicato IG Metall, que incluyen el despido de 35 000 obreros. Internamente, también se habla de siniestros “proyectos de eficiencia”. En concreto, esto implica una intensificación de la explotación y un deterioro de las condiciones laborales.
A mediados de diciembre de 2025, VW cerró una planta de producción, siendo la primera vez en la historia que uno de los mayores y más importantes capitalistas financieros con participación estatal lo hizo. El último coche salió de la línea de montaje de la planta de Dresde el 16 de diciembre.
El supuesto acuerdo para renunciar al cierre de plantas, negociado por el sindicato IG Metall en 2024, fue una concesión a los obreros militantes. Sin embargo, para la dirección, estos planes nunca se descartaron. El cese de la producción en Dresde demuestra el verdadero valor de estos acuerdos negociados. Solo 230 obreros permanecen en la planta, donde se planea construir un “campus de innovación”.
Los empleados de VW se enteraron de los planes por la prensa. Al parecer, están reaccionando con calma ante los vagos anuncios. Sin embargo, al mismo tiempo, su disposición a la huelga y su rechazo a las maquinaciones de los funcionarios del sindicato amarillo son claramente evidentes.
Los miembros del comité de empresa restaron importancia a los nuevos planes, calificándolos de “declaración sobre la situación actual” con respecto a la implementación del programa decidido en 2024, lo que supone un engaño deliberado a sus compañeros.
VW atrajo recientemente la atención con una maniobra contable que infló su “cash flow” (en español “flujo monetario”; según la economía burguesa: un indicador clave de rendimiento en administración de empresas, que compara las entradas y salidas de efectivo dentro de un período específico para representar la liquidez de una entidad) de cero a seis mil millones de euros. Las agencias de calificación habían aumentado la presión sobre VW, y se avecinaba una rebaja de la valoración crediticia de la compañía. Esto habría conllevado tasas de interés más altas para VW.
Esto sería especialmente perjudicial para el megaproyecto que VW planea en Hefei, China. A unos 500 km al oeste de Shanghái, Volkswagen planea un “segundo Wolfsburgo”. La exportación de capital y las ganancias adicionales parecen ser la solución de VW a sus problemas.
Ya hemos informado anteriormente sobre el caso de Volkswagen y los ataques del monopolio contra el proletariado en Alemania: