El imperialismo yanqui amplía su aparato represivo “antiterrorista” en América Latina
Imagen de cabecera: Lucas de Morais Gualtieri posando en una reunión de la Interpol. Fuente: AND
En un avance de la agenda imperialista yanqui de incorporar a agentes de los Estados de América Latina a su aparato represivo “antiterrorista”, se envía a fiscales y policías de varios Estados de América Latina a participar en el taller “Lucha contra Irán y sus representantes en las Américas”, informa A Nova Democracia (AND).
Este taller está patrocinado y respaldado por el imperialismo yanqui, y supone una maniobra más para someter aún más a los Estados de América Latina a los intereses imperialistas yanquis. AND señala que, en el aparato “antiterrorista” yanqui, los objetivos van desde el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) hasta los denominados “proxies iraníes”, entre los que se incluyen Hezbollah en el Líbano, Hamas en Palestina, los Comités Populares en Yemen, las Fuerzas de Movilización Popular en Irak y otros grupos agrupados en el denominado “Eje de la Resistencia”. Paraguay y Argentina ya han calificado a varios de estos grupos como “terroristas”.
En Asunción, Paraguay, donde tendrá lugar la reunión, Estados Unidos mantiene la Oficina de Desarrollo, Asistencia y Formación de Fiscales en el Extranjero (OPDAT), que actualmente está buscando candidatos para un puesto de “asesor jurídico residente”, cuya misión será “reforzar la investigación, la persecución y el enjuiciamiento de casos de terrorismo y financiación del terrorismo”, y que viajará “extensamente por todo Paraguay y América Latina”.
Además, AND señala que, en marzo de 2026, el Programa Internacional de Asistencia para la Formación en Investigación Criminal (ICITAP), vinculado al Departamento de Justicia de EEUU, llevó a cabo en Lima, Perú, el segundo módulo de un programa de cinco partes titulado “Investigaciones antiterroristas y actores híbridos”. Según el Gobierno de EEUU, este programa tiene como objetivo “mejorar la capacidad de los países socios para identificar, vigilar, detener y enjuiciar a los representantes y células terroristas”, y reunió a investigadores, analistas, fiscales y jueces de Perú, Argentina y Paraguay.
Este segundo módulo centró su atención en la informática forense, con un curso sobre “la investigación y el enjuiciamiento de casos complejos de lucha contra el terrorismo que implican actividades maliciosas respaldadas por Irán y redes de amenazas híbridas en el hemisferio occidental”. La formación incluyó módulos sobre “arquitectura de dispositivos”, “métodos de adquisición de datos”, “criptografía” y “análisis forense de dispositivos móviles” (Android e iOS), con herramientas de análisis de dispositivos móviles capaces de “extraer rápidamente metadatos, datos de aplicaciones y copias de seguridad forenses”, reporta AND.
AND repite los objetivos revelados establecidos por Washington: “La iniciativa debería reforzar la capacidad de los países socios para desmantelar estas redes, ‘protegiendo a los ciudadanos e intereses estadounidenses en el extranjero’ y apoyando ‘objetivos más amplios de seguridad nacional de EEUU’, con el fin de aumentar la ‘estabilidad regional’ del llamado Hemisferio Occidental; es decir, para contrarrestar a las fuerzas que considera amenazas para el mantenimiento de su dominación semicolonial sobre los países latinoamericanos oprimidos”.
AND señala además que estas medidas no solo están dirigidas contra los movimientos de resistencia de Asia Oriental, sino que también se utilizarán para atacar a los movimientos anti-imperialistas y comunistas de América Latina, vinculando estos acontecimientos a la cumbre celebrada en julio en Washington, en la que participaron representantes de decenas de gobiernos, así como miembros del FBI, el Departamento del Tesoro y la Casa Blanca, para ampliar la persecución internacional del denominado “terrorismo político de extrema izquierda”, una categoría bajo la cual la Administración Trump ha comenzado a clasificar a las organizaciones comunistas y anti-imperialistas.