El imperialismo crea una fuerza operativa para derribar al gobierno cubano
Imagen de cabecera: el director de la CIA, John Ratcliffe, visita Cuba en mayo de este año. Fuente: CNBC.
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) ha creado una fuerza operativa con el objetivo de presionar al gobierno cubano y hacerlo capitular para “hacer cambios económicos, políticos y de liderazgo”, según informa A Nova Democracia (AND). La fuerza operativa ha sido creada siguiendo órdenes directas del presidente estadounidense, Donald Trump.
El imperialismo yanqui ha iniciado el reclutamiento de agentes, entre ellos especialistas que lleven a cabo operaciones cibernéticas y agentes que se especialicen en operaciones encubiertas de “influencia”. El grupo tendría la prioridad de crear “brechas entre los dirigentes cubanos”. AND informa que la idea sería cambiar a los dirigentes considerados de “línea dura” y “anti-imperialistas” por otros “más prácticos y más receptivos a las exigencias de Trump”, lo que AND define como una “quinta columna”.
AND explica que hasta el momento el imperialismo yanqui ha sido incapaz de hacer que las masas se alcen contra el gobierno, y por lo tanto ahora hay un cambio de estrategia para derribar al actual gobierno. De acuerdo con la prensa burguesa citada por AND: “La creación de la fuerza operativa muestra hasta que punto la agencia se está preparando para lo que podría ser una campaña secreta prolongada contra el que ha sido desde hace un largo tiempo uno de sus objetivos más duros”. En el año 1960 hubo una fuerza operativa que contaba con 13.000 millones de dólares que entrenó y armó a 1.297 reaccionarios y mercenarios cubanos para invadir Cuba. La invasión fue rechazada en la batalla que fue conocida como La Invasión de Bahía de Cochinos. Cuba ha sido clasificada recientemente como “Prioridad número 1” en el “Marco Nacional de Prioridades de Inteligencia” del imperialismo yanqui, junto con el socialimperialismo chino, el imperialismo ruso e Irán.
Las llamadas operaciones de influencia no son nuevas para la CIA y no se limitan solo a agentes de bajo nivel. El director de la CIA, John Ratcliffe, hizo un viaje secreto a La Habana y se reunió con Raúl G. Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, para buscar un líder alternativo que pudiese ser más receptivo a los intereses yanquis. Ratcliffe también ha renovado sus amenazas contra Cuba, declarando que la isla “ya no será un lugar seguro para los adversarios de EEUU” a la vez que exigiendo “cambios fundamentales”, y avisando que Cuba experimentaría lo mismo que Venezuela, en referencia a la agresión militar criminal que ocurrió en enero de este año.